Hacer la cantidad adecuada de ejercicio físico puede aumentar tu nivel de energía y hasta ayudarte a mejorar el estado de ánimo. 1¿Cómo empezar? Descúbrelo.
Lo más probable es que hayas oído incontables veces que hacer ejercicio es "bueno para la salud". Pero ¿sabías que también te puede ayudar a sentirte bien? Hacer la cantidad adecuada de ejercicio físico puede aumentar tu nivel de energía y hasta ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.1
¿Cuáles son los beneficios de hacer ejercicio?
Los expertos recomiendan que los adolescentes hagan 60 minutos o más de actividad física de moderada a vigorosa cada día.1 Beneficios:
- Controlar el peso: junto con la dieta, el ejercicio juega un papel importante en el control de tu peso y la prevención de la obesidad. Para mantener tu peso, la energía que gastas en tus actividades diarias debe ser igual a las calorías que comes o bebes. Para perder peso, debes quemar más calorías de las que consumes.2
- Reducir el riesgo de enfermedades del corazón: el ejercicio fortalece tu corazón y mejora tu circulación. El aumento del flujo sanguíneo eleva los niveles de oxígeno en tu cuerpo. Esto ayuda a bajar el riesgo de enfermedades del corazón como el colesterol alto, la enfermedad arterial coronaria y el ataque al corazón. El ejercicio regular también puede reducir la presión arterial y los niveles de triglicéridos.2
- Controlar los niveles de azúcar en la sangre y de insulina de su cuerpo: el ejercicio puede reducir el nivel de azúcar en la sangre y ayudar a que tu insulina funcione mejor. Esto puede reducir el riesgo de síndrome metabólico y diabetes tipo 2. Y si ya tienes una de estas enfermedades, el ejercicio puede ayudarte a manejarla.2
- Mejorar su salud mental y su estado de ánimo: durante el ejercicio, tu cuerpo libera sustancias químicas que pueden mejorar tu estado de ánimo y hacerte sentir más relajado. Esto puede ayudarte a lidiar con el estrés y reducir el riesgo de depresión.2
- Reducir el riesgo de caídas: para los adultos mayores, las investigaciones muestran que hacer actividades de equilibrio y fortalecimiento muscular, además de actividad aeróbica moderada, puede ayudar a reducir el riesgo de caídas.2
